Detección de temperatura

Los sistemas de detección de temperatura son capaces de detectar algún indicio de incendio con y sin producción de humo, debido a que están diseñados para los lugares donde los incendios pueden desarrollarse rápidamente y alcanzar altas temperaturas o cuando no se pueden usar detectores de humo debido a las influencias ambientales.

Si se excede el punto de alarma configurado o el índice de incremento definido, los detectores instalados transmiten una alarma a la unidad de control para activar los protocolos necesario y así evitar o controlar un posible incendio.

Existen dos tipos de detección de temperatura en los sistemas contra incendios: la detección por rango fijo y la detección termovelocimétrica, también conocida como detección por rango compensado.

Los detectores de rango fijo funcionan al alcanzar una temperatura determinada, la mayoría de estos detectores cuentan con una aleación eutéctica (una aleación donde el compuesto cambia de fase sólido a líquido a una temperatura inferior que la de sus compuestos individuales) que permite hacer una detección a un setpoint de temperatura determinada.

Cuando se presenta un incendio, se desprende calor, el cual se acumula en los estratos superiores del aire (normalmente en el techo) que es donde se instalan estos detectores; al acumularse el aire caliente, transfieren temperatura al detector y al alcanzar la temperatura eutéctica del dispositivo, internamente se activa una especie de interruptor que genera una señal que es transmitida al tablero general de alarma.

En un incendio, el tiempo es lo que más importa, y es deseable identificar cuando se presenta a etapas tempranas, de esta forma se tiene mayor capacidad de acción.

En los detectores termovelocimétricos o de rango compensado, el instrumento tiene la capacidad de detectar el incremento acelerado de temperatura derivado de un incendio. En consecuencia, pueden dar aviso de que se presenta un incendio incluso antes de que alcance el setpoint de temperatura de un detector de rango fijo.

El funcionamiento de estos detectores es el siguiente: cuenta con dos termopares, uno de referencia que censa la temperatura ambiente y otro que monitorea el incremento de temperatura debido a la transferencia de calor por convección y/o radiación; de esta forma se identifican la subida acelerada de temperatura en el instrumento, y da la posibilidad de mandar una señal al tablero general de detección y alarma.

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